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martes, 15 de septiembre de 2015

Pensamientos ancestrales, identidad cultural, una lectura y educación en la cultura indígena en la actualidad

Eliane Potiguara


(Río de Janeiro) Eliane Potiaguara

 
Los pensamientos ancestrales son la base de sustentación de la identidad indígena de un pueblo, sea el que sea. En una época colonizadora, donde la colonización portuguesa y española fue determinante en la formación del nuevo continente en la llamada América Latina, hablar de la identidad indígena es casi poseer un rico diamante sobre las pérdidas culturales y la violencia que los pueblos indígenas enfrentan,
No obstante, ese rico diamante está internalizado de tal forma en la vida de los pueblos originarios que aún con tantas masacres, retrocesos y hasta genocidios comprobados por la Historia, esos pueblos continúan ejerciendo su derecho a su identidad, que es su mayor patrimonio!

No es que eso les haya sido concedido, lo han conquistado con determinación y lucha por la supervivencia física, cultural y espiritual de esos pueblos, incluso con el proceso de mestizaje que se produjo en diversos momentos y lugares.
En el proceso de reconstruírse en cada tiempo, en cada época o en cada siglo, los pueblos indígenas, mientras mantienen su identidad, tratan de vivir de forma sostenible, porque su visión de la vida y del mundo es una forma que preserva la tierra y sus recursos naturales siendo una sociedad con visión democrática, productora y distribuidora, donde no existe el ego y el otro es su referencia. Siendo así, muchos líderes indígenas en América Latina evocaron sus canciones luchando y dando sus propia vida por sus pueblos.Esta forma de pensar sustentable fue observada por los grandes filósofos, pensadores y educadores, los socialistas en los últimos siglos en este continente. Fue gracias a algunos de ellos, en cada país, algunas leyes y constituciones estaban decididos a preservar la vida original y en contra de la violación de los derechos indígenas. Por ejemplo, en Brasil, la Ley de Tierras instituida en 1850, determinó que los territorios indígenas eran de la Unión y los activos no podían ser privatizados. En este sentido, la tierra no podía estar en manos de las corporaciones a merced de la voluntad colonizadora, la política que condujo a un proceso de degradación física y cultural. Con base en esta ley, el año 1978 constituye un marco político a partir de un proceso de luchas reivindicatorias por los derechos de los pueblos indígenas en Brasil, donde había una gran movilización de la izquierda brasileña compuesta por sociólogos, antropólogos, escritores, artistas y maestros políticos sensibilizados y esta lucha se prolongó hasta el día de hoy. Mientras tanto, en otros países surgían las dictaduras militares y los indígenas fueron masacrados. Otros mecanismos y legislaciones llegaron con esta presión en la lucha por la preservación de los derechos humanos de los pueblos indígenas.
Fueron 20 años de duro trabajo para llegar a la importante Constitución brasileña que tuvo lugar en 1988. El Congreso Nacional en ese momento estaba repleto de indios de todo el territorio de Brasil. Y el tema del ítem del código civil diciendo que los indios son "menores de edad" por incapacidad intelectual fue derogado.
En cuanto a eso, en el plano internacional tuvimos 30 años de arduo trabajo en las Naciones Unidas, el Grupo de Trabajo sobre Pueblos Indígenas en las Naciones Unidas. Indígenas y científicos redactaban la Declaración Universal de los Derechos Indígenas, una conquista mundial de los derechos humanos de los pueblos originarios. Entre una y otras legislaciones, convenciones y reuniones, fue votada la Convención 169 de la OIT, que garantiza la identidad indígena de los pueblos indígenas del mundo entero. Según el censo de 2010, en Brasil, la población indígena se elevó a un millón, donde el Amazonas tiene el 98% de esta población. Las personas tenían miedo tenían o vergüenza de asumirse indígenas y las auto-declaraciones hasta hoy no paran de crecer.



 
Literatura Indígena, um boto em botão!*

 
Otro evento importante que tuvimos a nivel internacional para toda la población del planeta fue la Conferencia Mundial del Medio Ambiente en 1992, donde la Carta de la Tierra fue elaborada con la calurosa contribución de ambientalistas, indígenas, y la sociedad brasileña a través de ONG y instutuciones académicas. En esa época todos los ojos estaban puestos sobre los pueblos indígenas y sus contribuciones sostenibles. El mundo quería un modo de vida sostenible, dada la polución del medio ambiente, de los grandes desastres ambientales, la escasez de agua, el cambio climático y otros temas de importancia ambiental.
A lo largo de este proceso histórico y político, los intelectuales indígenas con formación universitaria, se organizaron para delinear el pensamiento indígena brasileño a través de pautas que remodelasen la educación indígena en Brasil y que ellos podían a través de las letras reflexionar sobre el papel, todas sus inquietudes.
Fue allí donde surgió el gran cuestionamiento acerca de la educación indígena, que ya estaba siendo cuestionada por los profesores sensibilizados. Es en este nudo que surge la llamada y cuestionada Literatura Indígena, una forma de expresar nuestras historias, leyendas, pensamientos y creaciones artísticas literarias propiamente dichas.


La literatura indígena, un boto
em botão!*

La literatura de los excluidos es todavía una piel de delfin que fue destruida durante los siglos y está olvidada y abandonada en los lechos de los ríos que necesitan renacer ardientemente con la fuerza del alma de la naturaleza y humano. Pero esta naturaleza está envuelta en cadenas de siglos de dolor, de oscurantismo, de los grandes enigmas y contradicciones de la existencia misma, lo divino y el amor. La literatura es también un segmento cultural y político que no puede llegar a todas las capas sociales menos privilegiadas y económicamente en Brasil y en el mundo.
Este Delfin Literário em botão*, en la actualidad, precisa ser salpicado con lágrimas emocionadas de la naturaleza, muchas lágrimas variadas. Entonces sí, estas heridas del mundo que las mujeres indígenas han inmortalizado con sus besos de cura, bálsamos históricos, historias no contadas y adormecidas en el fondo de los ríos y de los océanos, estos sí, serán eternamente curados, así como el Delfín literario.

La Naturaleza clama para ser oída; el despellejado necesita ser oído, el gran estruendo del encuentro de aguas claras y oscuras amazónicas suplica secularmente un minuto de audición. Así es la mente humana: Un mundo imaginario, místico y mítico de este ser que llamamos un escritor, un escritora, un ser humano cuyas emociones trascienden la realidad brutal de la vida.


Este Ser humano vestido también de Delfín tiene también su alma lacerada, llena de heridas y anhela la compasión del projimo en la reconstrucción de las identidades en busca de ser digno, donde los derechos humanos estén repletos de festas, pétalos de rosa, aromas más adocicados por la flor del amor y de la Victoria Regia : La cura! La piel debe ser piel y no coraza, casco y armadura.
La visibilidad de la literatura indígena es como la vida de una mujer que vivió más de treinta años de dedicación a su amado, deseando fervientemente tener un hijo con él y él y finalmente fue a tener un hijo con otra, negandole no sólo la maternidad como su propio amor y la compañía. El útero reseco y la pobre piel de la mujer se agotaron y se depositaron en el fondo de los ríos y los mares del océano ahora pacificado. Ella necesita para recuperar la piel de delfín, de foca y respirar el aire de la luminiscencia y caminar como una mujer guerrera al frente, en las tierras, los mares, ríos y lagos y transformar estos siglos perdidos en días de victoria y de luz. Desde la cima, donde está ella estará, podrá demostrar que ella puede ver, subrepticiamente, el mundo y reírse de las tormentas: ella está en un marco de nuevos aires!
La literatura a la que me refiero ha hecho un camino paso a paso con las expresiones de los artistas del pasado y contemporáneos y cantando y contando la cultura popular. Son los escritos caboclos, indígenas, afrodescendiendes, mestizos y todas las expresiones que no tienen voz. Y la literatura indígena, que en la etapa oral se salta las cartas escritas en la estrategia de aceleración de las historias de vida de los antepasados, pide justicia y la supervivencia de los derechos de autor. El reconocimiento de los conocimientos ancestrales, que se perpetúa en el conocimiento antiguo de curaciones indígenas, como un patrimonio histórico y cultural, precisa encenderse por todo el país y fluir en las mentes y corazones de los escritores indios, como las aguas del río Amazonas que fluye más bello: un reconocimiento conquistado! Así será para los próximos tiempos. La Madre de los dioses en la defensa de la selva y el planeta, promoviendo el conocimiento y estimulando la lectura en Brasil y en todo el mundo.
El autor y la autora indígenas - aquellos que andan caminando con el guerrero y la guerrera en su frente - solo acaban de florecer en una curación desde una ancestralidad oral sedienta por la la escritura y por eso gana el don, parte de esa curación singular, la visibilidad literaria india deseada, hoy es un logro real.
Las mujeres guerreras, la más antigua llamada Amazon y las mujeres guerreras contemporáneas de todo Brasil, con su PODER SER MUJER POR LA CREACION, sea cualquier creación puede dar a todos sus hombres y seres queridos un MUYRAKITÃ (un sapo) como amuleto verde de la protección la vida eterna del alma humana, el que ha hecho algo por el bien de la Humanidad en un acto de creación! La literatura indígena , un testimonio de creación literaria en las letras de los escritores y escritores indígenas.





 

en el original en portugués: Boto em botão*, juego de palabras utilizado por la autora


Texto Eliane Potiguara


traducción al español (c) Araceli Otamendi, autorizada por Eliane Potiguara para su publicación en la revista Archivos del Sur

ELIANE POTIGUARA é escritora e professora indígena, Cavaleira da Ordem ao Mérito da Cultura, indicada ao Prêmio Nobel da Paz em 2005. Participa do Projeto Escolas Sustentáveis e Com Vida da UFOP (Universidade Federal de Ouro Preto) Minas Gerais. É embaixadora da Paz.
www.elianepotiguara.org.br

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sábado, 28 de febrero de 2015

Vi um indiozinho escorrendo pelo bueiro - Eliane Potiguara



(Río de Janeiro) Eliane Potiguara


Vi um indiozinho escorrendo pelo bueiro. A metade de seu corpo superior debruçava-se sobre o meio-fio da rua e a outra parte inferior jazia cansada, escorrente pelo esgoto urbano. Imediatamente, lembrei-me do quadro de Salvador Dali, retratando um relógio de pulso desconstruído em sua forma original, mas reconstruído de forma que o relógio obedecesse às formas roliças do punho humano. Me vieram à cabeça diversas imagens derretidas deste pintor surrealista, desconstruidor da formalidade e convencionalidade sociais, políticas e humanas. Mas o indiozinho estava lá se derretendo e eu tive vontade de me derreter junto a ele pelo ralo planetar, mas não pude. Seria covardia de minha parte!

O menino de 10 anos,_ um indiozinho urbano, desse tipo que a intolerância e o paternalismo sociais ignoram e invisibilizam,_ compunha o triste quadro da miséria humana. E se sua mãe pestanejar pelos direitos humanos, como alimentar-se pelo menos, o paternalismo analisará: "quem mandou sair de sua aldeia, quem são seus pais, seus avós, nós não lembramos dessas histórias?!! De vítima do processo social e racial passa a oportunista. Essa índia não pôde ficar na sua aldeia e esperar o "Paralelo 11", versão 2004, ela fugiu antes!

O último censo do IBGE registrou um aumento da população indígena, considerando os indígenas desaldeados e indiodescendente. Isso é um primeiro passo. Mas, enquanto isso o

indiozinho continuava lá, sucumbindo às lágrimas. Seu corpo magro e sujo amoldava-se às formas do paralelepípedo. Sua cabeça reclinava sobre o chão imundo e seu pés mostravam os ossos aos "abutres". Eu nunca vira uma cena como essa. Nessa noite eu não dormira. Nem na Índia eu vira cena tão agressiva à minha ética. Lá, choquei-me ao ver os Dalits (os intocáveis), que sobreviviam raquíticos, famintos, desconsiderados em estações de trem desativadas. Os Dalists eram mais felizes do que aquele indiozinho, sabe lá Deus, de que aldeia veio! E sua mãe ? Onde estaria? Onde estariam suas lendas, sua história de origem de vida? Onde estariam suas tradições, seus costumes e sua espiritualidade? Sua ancestralidade naquele momento descomprazia-se de sua sina. Os ossos daquela família, das mulheres daquele clã, jaziam fétidos no fundo do mar à espera da luz da foca ancestral ou jaziam à beira-rio esperando um milagre do pitiguary ancestral. Toda essa cena contrastava-se com a propaganda da arte indígena que nesse momento fazia sucesso em uma exposição citadina que corre o Brasil: "arte milenar indígena não morre!"... Mas morrem as pessoas indígenas pela falta de uma posição governamental que faça exercer os direitos indígenas nesse país. O indígena precisa sair das paredes, dos museus, das salas de exposição!

O Fórum Permanente para Povos Indígenas, para quem não sabe, foi criado a duras penas pela pressão do movimento indígena internacional. Isso há mais de vinte anos! A Assembléia das Primeiras Nações, o CISA ( Conselho Indígena de sudamérica) entre outras organizações indígenas foram os precursores pela implantação de uma política indígena autodeterminante, isto é, onde os próprios indígenas possam ser representados por eles mesmos. O governo pode considerar os povos indígenas brasileiros despreparados, divididos, infelizes, assessorados ora por um, ora por outros, o que queira. O indígena brasileiro deve sentar na cadeira destinada a ele dentro do Fórum Permanente para Povos Indígenas da ONU. Aquele espaço político foi construído por ele e para ele, não foi uma concessão da ONU. Rigoberta Menchu, Prêmio Nobel da Paz como um exemplo clássico, assim como milhares de indígenas invisíveis derramaram seu sangue e lágrimas por aquele Fórum. Que imagem continuamos construindo para nossos irmãos indígenas internacionais! Que imagem estamos construindo para nós, Povos Indígenas! A indígena Dona Marta, índia desaldeada, que queria ser deputada do PT, morreu em vão? Não construiu esse direito, não conseguiu, porque ninguém vota em candidatos indígenas. Mas lançou uma semente. Aproximam-se as eleições e esse quadro precisa mudar. Não há uma cadeira provisória no Congresso, a Constituição, o departamento jurídico A ou B não deixam. O Estatuto do Índio não deixa. Por acaso a Constituição deixa morrer à mingua os direitos indígenas ??? Claro que deixa, isso pode...e nós por pensarmos assim somos imediatistas, anti-profissionais, irresponsáveis, não sabemos esperar "o momento certo", enfim... o "tempo histórico e político". Quanto tempo temos que esperar?

O que deve ser feito é que esses homens de terno preto e cinza, com gravatas coloridas, que trabalham no Congresso Nacional, enfim.... desconsiderando Leis, Estatutos, Constituição devem reconhecer, não na lei, como li na matéria do Jornal do Serviço de Informação Indígena ( Servindi/ Jornal dos próprios indígenas) sobre o representante brasileiro na última reunião do Projeto de Declaração sobre os Direitos indígenas/Genebra/2003, que os direitos dos indígenas brasileiros "já estão assegurados", no Brasil. Eu interpretei isso, apenas na teoria! No Brasil, nunca se diz o que já foi feito concretamente, se anuncia o que se vai fazer, é aí que as coisas se perdem.

O indígena brasileiro não pode ser mais idolatrado na sua cultura e arte , nas suas fotografias, na suas artes cinematográficas, nas suas expressões literárias e orais ser literalmente ignorado na sua condição física, humana, social e política.

Enquanto isso o indiozinho, cor da terra, que se esvaía no chão, moreno, faceiro, cabelos lisinhos, olhinhos de tigre_ roupas de mendigo_ continuava lá, na indignidade que lhe foi imposta pelos que dizem que temos uma Constituição e Leis e que não podemos desconsiderá-las. E eu , vendo aquele serzinho humano escorrendo pelo meio-fio, perguntei a ele: " O que aconteceu"? Ele com uma mão esticada tentando catar os centavinhos caídos e outra mãozinha apertando uma nota fétida de um real, me respondeu: " os meninos-de-rua roubaram o meu dinheiro e me bateram. Ele não se considerava um menino-de-rua! Vejam só! Quem será menino-de-rua, meu Deus? Negros, favelados, delinqüentes, marginais, ciganos, deficientes, cegos pedintes, negras grávidas com o filho no colo, portadores de HIV, velhos, velhas ?

Eu respondi a ele: "Como consegue dinheiro?" Ele, com o rosto encharcado de lágrimas misturado à poeira, respondeu: "Pedindo"!. Ele era só um pedinte indígena, uma nova classe social criada pela pobreza. E meu útero de mãe rosnou, rosnou tanto que uma dor rouca, uma dor cavernosa me saiu pela minhas entranhas, uma dor insuportável que esmigalhava minha alma, minha essência indígena, meu berros internos! Indigente indígena: indigno isso!

Ai que dor, ser testemunha do renascimento desse novo contingente. O SPI (Serviço de Proteção ao Índio), antes do golpe militar em 1964, nunca se preocupou com o êxodo indígena para as cidades. Era melhor fechar os olhos e ver os "indiozinhos" e suas famílias partirem de suas terras do que investigar as causas da migração compulsória.

Aprendi com minha avó indígena, com Salvador Dali e Paulo Freire a reconstruir uma imagem de nós mesmos, desconstruir imposições e a reconstruir nosso discurso. Nós_ Povos Indígenas_ precisamos nos salvar, antes mesmo que a demarcação das terras cheguem no seu contexto mais amplo e antes desse almejado novo Estatuto do Índio, porque as coisas como estão, podem deixar a população indígena muito revoltada, pipocando casos como temos vistos nos últimos meses. Povos Indígenas querem viver dentro do equilíbrio e dar seu testemunho de uma convivência pacífica e não serem vistos na mídia empunhando bordunas ou armas. Eu clamo aos governantes e empresários: "Reconheçam os povos indígenas como os primeiros povos dessa terra e sem paternalismos, entreguem as terras que são de seus ancestrais, numa medida de reconhecimento, de compensação e restauração da dignidade indígena deste país.

© Eliane Potiguara

Río de Janeiro

Brasil

17/06/2004 (publicação autorizada desde que cite a fonte e autoria)

Publicada na lista Literatura Indígena.





ELIANE POTIGUARA é escritora e professora indígena, Cavaleira da Ordem ao Mérito da Cultura, indicada ao Prêmio Nobel da Paz em 2005. Participa do Projeto Escolas Sustentáveis e Com Vida da UFOP (Universidade Federal de Ouro Preto) Minas Gerais. É embaixadora da Paz.
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jueves, 15 de septiembre de 2011

As impossiveis renúncias de Agostinho Neto e Eliane Potiguara























Agostinho Neto, Presidente Angola      Eliane Potiguara, Embaixadora da Paz /GRUMIN/Brasil


As impossíveis renúncias de Agostinho Neto e Eliane Potiguara


(Carta para Eliane)


LEONEL COSME


Escritor e Ensaísta de Portugal



Tenho de começar por dizer que a minha memória não regista, depois da Renúncia Impossível, do maior poeta negro angolano Agostinho Neto, outro livro tão perturbador como é "Metade cara, metade máscara", da escritora e poeta índia brasileira Eliane Potiguara, a cuja apresentação assisti, na cidade do Porto, a 13 de Novembro de 2010, em Portugal.
Perturbador, a todos os títulos, mas logo pelas epígrafes escolhidas para introduzir a sua mensagem de autora índia vinda do Brasil, face a uma audiência expectante porque, na generalidade, distanciada, física e culturalmente, de uma mensageira talvez só (mal) imaginada no recôndito das selvas brasileiras, onde, segundo raras notícias veiculadas pela comunicação social, os fazendeiros latifundiários continuam a não deixar os nativos em paz. na terra-mãe que lhes pertence desde a Criação.
Começando por uma significativa advertência recolhida do poema O Guardador de Rebanhos, de Alberto Caeiro/Fernando Pessoa,Da minha aldeia vejo quanto da terra se pode ver no Universo.
adianta:
No dia que eu conseguir abrir as páginas de minh’alma e contar essas linhas de meu inconsciente coletivo – com alegrias ou dores, com prazeres ou desprazeres, com amores ou ódios, no céu ou na terra – aí sim, aí sim, vou soltar a minha voz num grito estrangulado, sufocado há cinco séculos. Quinhentos anos, de pretenso reconhecimento de nossa cidadania, não pagam o sangue derramado pelas bisavós, avós, mães e filhas indígenas deste país. Este dia certamente chegará, mesmo que eu esteja em outros planos.
Penso: que outra voz igual, vinda de África, ressoando a uma impossível renúncia e à crença numa sagrada esperança, ecoava na minha memória?
Ah!
Faça-se luz no meu espírito
LUZ!
Calem-se as frases loucas
desta renúncia impossível.
Eu-todos nunca me negarei
nunca coincidirei com o nada
não me deitarei nunca debaixo dos comboios.
………………………………………………….
Sou um valor positivo
da Humanidade
e não abdico,
nunca abdicarei!

Seguirei com os homens livres
o meu caminho
para a Liberdade e para a Vida.

A minha memória ia direita à voz de Agostinho Neto, o poeta revolucionário angolano, que depois da Renúncia Impossível escrevera Sagrada Esperança, para transmitir ao seu o povo a força motora

Nós somos
Mussunda amigo
Nós somos!

da mensagem conclusiva:

Do caos para o reinício do mundo
para o começo progressivo da vida
e entrar no concerto harmonioso do universal
digno e livre
povo independente com voz igual
a partir deste amanhecer vital sobre a nossa esperança.

Não é uma voz igual, esta, também épica, a de Eliane Potiguara?

Nós, povos indígenas
Queremos brilhar no cenário da História
Resgatar nossa memória
E ver os frutos de nosso país, sendo dividido
Radicalmente
Entre milhares de aldeados e "desplazados"
Como nós.

Ah, a História, lembrando-nos sempre que começa com o que vem de trás! Faço minhas estas palavras de Graça Graúna, no prefácio:

Em verso ou em contação de histórias, a visão dos povos indígenas em Potiguara é fruto da somatória de saberes ancestrais e dos chamados tempos modernos. Não é à toa que ela questiona a representação da mulher indígena na sociedade não-índia, mostrando que desde a colonização essa mulher foi e continua sendo tratada com requintes de malícia, discriminação, brutalidade, preconceito. Basta um olhar nas cartas que falam do "Descobrimento" das Américas, ou no antidiálogo de jesuístas para aquilatar a imagem da mulher indígena: pecado em carne e espírito, perversão, encarnação do mal.

E em poema, o retrato feito pela própria Eliane é ainda mais trágico:

Que faço com a minha cara de índia?

E meu sangue
E minha consciência
E minha luta
E nossos filhos?
Brasil, o que faço com a minha cara de índia?

Não sou violência
Ou estupro
Eu sou história
Eu sou cunhã
Barriga brasileira
Ventre sagrado
Povo brasileiro

Ventre que gerou
O povo brasileiro
Hoje está só…
A barriga da mãe fecunda
E os cânticos que outrora cantavam
Hoje são gritos de guerra
Contra o massacre imundo.

E regresso a um segundo prefácio, de Daniel Munduruku:
Houve um tempo que pertencer a um povo indígena era quase uma maldição. Falava-se destes povos como atrasados, selvagens, inoportunos para o progresso, sem razões e sem convicções. Havia quem falasse que desapareceriam à mercê do capitalismo selvagem, já que não teriam como resistir ao impacto da "civilização". Havia, porém, quem ousasse defendê-los, encorajá-los, informá-los sobre o seu real papel dentro da sociedade envolvente. Estes amigos acreditaram na verdade destes povos, acreditaram em sua índole, acreditaram no seu futuro.

Tendo eu vivido quase metade da minha vida, a partir dos dezasseis anos, em Angola, - como o Brasil, país com minorias tidas como "inoportunas para o progresso" – cedo me ocorreram as vozes amigas de escritores e antropólogos, já falecidos, como Henrique Abranches, Alfredo Margarido e Ruy Duarte de Carvalho (estes dois últimos tendo lecionado em Universidades brasileiras), que, sendo portugueses de origem, consagraram a sua vida e obra à defesa dos indígenas angolanos "inoportunos para o progresso" porque resistindo aos "impactos da civilização e do capitalismo selvagem, dentro e fora da sociedade envolvente".
No mesmo contexto sociológico, não deixarei de juntar àqueles estudiosos das identidades primigénias angolanas o nome de A.F.Nogueira, que em 1880 deu à estampa um livro básico para o estudo da colonização de Angola: A RAÇA NEGRA – Sob o ponto de vista da civilização da África – Usos e costumes de alguns povos gentílicos do interior de Moçâmedes – As colónias portuguesas.
Diga-se que António Francisco Nogueira, de seu nome completo, foi um dos primeiros colonos portugueses, entre duas centenas, saídos em 1849/50 de Pernambuco, fugindo à Revolução Praieira, para o território namibiano, pouco povoado, do sul de Angola, onde viveu um quarto de século. Etnólogo autodidacta, levava do Brasil uma visão realista que o levou a prever, como inevitável, a independência dos povos colonizados. E – surpresa, hoje! – apresentava a independência do Haiti como um paradigma da libertação. No Brasil, ele aprendera o que era visível da escravidão africana, certamente lamentando que os missionários jesuítas só tivessem in vestido o seu humanismo na preservação das almas índias, conferindo-lhes um direito de cidadania que porém só acabaria por ser exercido, como que silenciosamente, à margem dos colonizadores, no recôndito das florestas. Zumbi e Palmares viriam por acréscimo…
Nogueira não se deixou iludir pelo "acertos naturais" dos Camurus e Paraguaçus, que já não tinham entusiasmado o clássico Gregório de Matos, - apesar de também ter casado com uma mulher de cor e vivido um ano de desterro em Angola, por ser "Boca do Inferno" - como se calcula partindo da primeira quadra de um "multirracial" verso oferecido "Aos principais da Bahia chamados os Caramurus":

Há cousa como ver um Paiaiá
Mui prezado de ser Caramuru,
Descendente de sangue de Tatu,
Cujo torpe idioma é cobé pá.

Gilberto Freyre ainda não existia para pregar as virtudes da miscigenação e da multiculturalidade, ele que, no relato da Vida Social no Brasil do Século XIX, já não registara a presença de índios entre os escravos negros amansados ao serviço da Casa-Grande, que vestiam de preto durante meses, em sinal de luto pelos seus ioiôs e iaiás…
Sempre houve muitos "brasis", antes e depois de Cabral. Como houve muitas outras "américas", antes e depois de Colombo, e muitas "áfricas", antes e depois de Diogo Cão. E todas consignando, distintamente, a brancos, negros e pardos, o direito à preservação da identidade primária, uns por meio da posse, outros pela resistência à posse. Também foi, e continua a ser assim, em África, onde o otimismo do académico e então diplomata brasileiro na Nigéria, nos anos 60, Antônio Olinto, podia ainda levá-lo a escrever, em Brasileiros na África:

Nos meus primeiros tempos de África, em Dacar, Freetown, Acrá, Porto Novo (Daomé) e Lagos, os jovens negros de Abidjan, lendo sob os postes, eram o signo de uma verdade nova no mundo, de um modo diferente de fazer democracia e buscar o socialismo, de formas ainda não muito conhecidas de reestruturar as bases da administração pública, no esforço de "africanização" que, em maior ou menor grau, ocorre em qualquer parte do continente negro. Que as Africas são
muitas, mas todas caminham para uma unidade.

Era uma época propiciadora de muitas "sagradas esperanças", em que os negros de todo o mundo, falando a língua do colonizador, chamassem-se Agostinho Neto, Abdias do Nascimento, Frantz Fanon ou Thiongo wa Ngugi, subscreveriam o ditame de Sécou Touré:

Como cada um de nós traz em si uma parte de educação saída do regime colonial, e por isso mesmo um pouco de "complexo" herdado desse regime, devemos impor-nos a nossa própria e completa reabilitação, isto é, que cada um de nós regresse às fontes culturais e morais de África, que se reintegre na sua própria consciência e que se reconverta, em pensamentos e acções, aos valores, às condições e aos interesses de África.

Mas, o tempora! o mores!, a sede e/ou a necessidade de poder, que começaram para assegurar, por razões de sobrevivência, as conquistas das terras ricas de flora e fauna, dividiriam os povos entre conquistadores e conquistados, mostrando, afinal, que conforme a sua força e representação étnica, homo homini lúpus, em vez de homo sum, humani nihil a me alienum puto. Ou entre os kimbundus, kala nguvulu ni utuminu uê, kala nvula ni maloua mê, que o cronista angolano Óscar Ribas traduziu por "cada governador com o seu administrar, cada chuvada com os s eus lamaçais". Hoje, se fosse vivo na sua pátria (morreu triste em Portugal), aquele sábio mestiço, que exaltara a independência da sua terra-mãe, não deixaria de reflectir sobre os caminhos ínvios perspectivados pelo escritor guerrilheiro Pepetela nos seus perturbadores romances Mayombe, de 1980, e A Geração da Utopia, de 1992.
Era, pois, preciso escapar aos "lamaçais" endógenos e exógenos e retomar o "caminho" do regressso à "terra sem males", no dizer de Eliane falando da "ancestralidade histórica" dos Guaranis, "uma terra que lhes permita viver com dignidade, sem interferências paternalistas, enfim, um paraíso mítico de sua ascendência." O líder guineense de origem cabo-verdiana, Amílcar Cabral, sendo mais específico, corroborava:

A nossa resistência cultural consiste no seguinte: enquanto liquidamos a cultura colonial e os aspectos negativos da nossa própria cultura no nosso espírito, no nosso meio, temos que criar uma cultura nova, baseada nas nossas tradições também, mas respeitando tudo quanto o mundo tem hoje de conquista para servir o homem.

Por sua vez, Agostinho Neto, nacionalista pragmático, reiterava, quando Angola acabava de conquistar a independência:

Nós somos uma encruzilhada de civilizações, ambientes culturais, e não podemos fugir a isso de maneira nenhuma, mas da mesma maneira que nós pretendemos manter a nossa personalidade política, também é preciso que nós mantenhamos a nossa personalidade cultural.
Tratava-se, simplesmente, de defender as identidades nacionais, preservando a "ancestralidade histórica". Todavia, como observava em 1986 o então jovem ensaísta angolano Luís Kandjimbo, em Apuros de Vigília,

É forçoso considerar que existindo nos nossos países várias ex-nações, existem concomitantemente vários níveis de desenvolvimento sócio-económico e cultural. Dito de outro modo: existem concomitantemente diversos modos de produção social. A identidade nacional terá a sua verdadeira dimensão quando às solicitações da humanidade, em circunstâncias necessárias, a nação responder através da sua harmónica unidade. É dizer através de um desenvolvimento económico, social, cultural, político, jurídico e ideológico de unidade.
(…) Se as resistências dos povos africanos ao colonialismo, durante todo o processo colonizador para a recuperação de uma personalidade anteriormente existente, são uma premissa para o processo prospectivo de unidade nacional dos povos africanos, a verdade é que só com o surgimento dos movimentos de libertação nacional e nas condições do desenvolvimento histórico mundial a identidade se torna um projecto real e efectivo.
Todavia, os movimentos de libertação, civis ou militares, tiveram de partir para uma construção nacional prefigurada pelos colonialistas, que mapearam num determinado espaço geográfico uma artificial entidade territorial, sem atender à identidade dos autóctones. Na verdade, a maioria dos países reconhecidos como Estados-Nações foram "construções" arbitrárias dos conquistadores que os invadiram.
Há dois séculos, no país chamado Brasil, ainda se contavam duas centenas de etnias falando mais de cem línguas e dialectos.. Povos que, não reconhecendo as fronteiras administrativas mapeadas pelo invasor estrangeiro, se disseminavam por paízes vizinhos. Em Angola, a situação, tomada por cerca de metade da brasileira, era similar: as "nações" identificavam-se pelo espaço territorial em que grupos da mesma língua, tradições e práticas exerciam, pacificanente ou em transe de guerras de ocupação, o "direito" de sobrevivência em acordo com a sua natureza. O suposto resto do Mundo envolvente, a sua cosmogonia, cabia bem na epígrafe pessoana escolhida por Eliane Potiguara: Da minha aldeia vejo quanto da terra se pode ver no Universo.
Só que a "aldeia" da Poeta e do seu povo originário foi submersa pelos avatares de uma história que, vindo de trás, era fatalmente dialéctica, restando numa "sagrada esperança" de salvação da alma:

Ah! Já não tenho a minha aldeia/ Minha aldeia é meu Coração ardente! É a casa dos meus antepassados! E do topo dela eu vejo o mundo! Com o olhar mais solidário que nunca! Onde eu possa jorrar! Milhares de luzes! Que brotarão mentes! Despossuídas de racismo e preconceito.

Lembro-me de que nesses avatares também mingua o espaço para as utopias. Que pensar se um poeta angolano, de raiz bochímane (de que resta, hoje, um povo que se conta por escassos milhares nos territórios semidesérticos de Angola e do Sudoeste namibiano) exclamasse num grito de desesperança:

Os nossos irmãos-vizinhos bantus pensam-nos como não-gente! Porque temos diferenças anatómicas na cor da pele e no tamanho! Porque falamos numa língua de cliques, vivemos de caça, pastorícia e raízes e enganamos a fome e restauramos energias comendo um certo cacto do deserto (hudya)!

Defrontando as inclemências ou indiferenças dos vizinhos-homens e as perturbações climáticas por estes também provocadas, em razão de outro "direito" de sobrevivência, dir-se-á que a dialética se consome na salvação da alma. Di-lo a ameríndia Eliane Potiguara e o português-angolano Ruy Duarte de Carvalho, estudioso do ethos do povo herero, - que subsiste, ainda autonomamente, no sul de Angola - ao qual consagrou a sua vasta obra de escritor-antropólogo, até ser sepultado, depois de correr o mundo, conforme a sua vontade, no deserto de Moçâmedes:.
Ainda quererás saber qual é a minha posição no meio de tudo isto? Campanhas, de qualquer forma, não. Estou pronto a esclarecer no que puder mas não me peçam nem que ajude a domesticá-los nem que pugne pela causa da preservação dos seus modelos e sistemas, que de qualquer maneira não seria a deles.(…) Estou a investir-me numa teoria pessoal dos horizontes onde cabe tudo. (…) Não é só a salvação dos Kuvale que está em causa, é a minha também…

Viajante por natureza assumida (Carvalho saíra de Portugal, para Moçâmedes, com treze anos de idade), entre os hereros aprendeu vivendo o pleno sentido da máxima de Terêncio: "Sou homem e nada do que é humano considero estranho a mim."
Aqui me dei, aqui me fiz
Desfiz, refiz amores.
Aqui me embebedei e vomitei o espanto.

Daqui abalo hoje, parido para o nada
apalpo a água
afago um bicho
ordeno qualquer coisa
e vou.
Sempre indo, ele faria coro, certamente, com o grande poeta espanhol António Machado - "Caminante, no hay camino,/se hace camino al andar"- e o poeta colombiano Manuel Vejia Vallejo: "Si camino siempre hacia adelante/Un dia llegaré/Al punto de partida./Asi he sabido que todo/camino del hombre/ es camino de regresso."
Esta será porventura a mensagem do livro de Eliane, a caminhante.

LEONEL COSME
Escritor - Ensaísta Português
BIBLIOGRAFIA BÁSICA

CARVALHO, Ruy Duarte de - Vou lá visitar pastores, Edições Cotovia Lda., Lisboa, 1999.
COSME, Leonel - Agostinho Neto e o seu tempo, Campo das Letras Editores, Porto, 2004. Muitas são as Africas, Edições Novo Imbondeiro, Lisboa, 2006.
KANDJIMBO, Luís – Apuros de Vigília, União dos Escritores Angolanos, Luanda, 1988.
NETO, Agostinho – Sagrada Esperança, Sá da Costa, Lisboa, 1974.
A Renúncia Impossível, INALD, Luanda, 1982.
NOGUEIRA, A.F. – A Raça Negra, Lisboa, 1880.
OLINTO, Antônio – Brasileiros na África, 2ªed.., GRD, São Paulo, 1980.
POTIGUARA, Eliane – Metade cara, metade máscara, Global Editora, São Paulo, 2004.

 
 

sábado, 12 de marzo de 2011

Primer Encuentro Indígena Latinoamericano en México

Eliane Potiaguara (Brasil) y Gloria Dávila Espinoza (Perú)
en San Pablo, Encuentro de Escritoras - mayo de 2010



(Buenos Aires)


40 escritores de la República Mexicana
Ceremonia Indígena Latinoamericana
Brasil – Perú – México

Por primera vez en México, escritores e indígenas y poetas indígenas se unen para llevar a cabo este Gran Encuentro Indígena Literario del  6º Equinoccio Enlace Huapalcalli 2011, el 1er Encuentro Indígena Latinoamericano y el 3er Encuentro Latinoamericano de Escritores en Pachuca, Tulancingo y el Valle del Mezquital, que iniciarán el viernes 18 de marzo en la capital del estado para concluir el viernes siguiente, 25 de marzo, en Progreso, Hidalgo.
Se dará inicio al 3er Encuentro Latinoamericano de Escritores en Pachuca de Soto, el día 18, con mesas de lectura y una exposición fotográfica de la argentina Peri Labeyrie, para continuar el domingo 20 en Huapalcalco, con el Equinoccio Enlace Huapalcalli 2011 que, además de sus presentaciones tradicionales, se verá enriquecido con la presencia de la Unión Latinoamericana de Escritores la cual, a través de sus representantes, hará una lectura poética en honor a esta importante zona arqueológica.
Sin embargo, lo más significativo del evento Huapalcalli tendrá lugar con la Ceremonia Indígena Latinoamericana Brasil – Perú – Chile – México, que por primera vez en tierra mexica se realizará con la finalidad de establecer lazos de hermandad indígena entre nuestros países latinoamericanos, en la que contaremos con la participación indígena de la brasileña Eliane Potiguara, líder indígena de su país, y de la peruana Gloria Dávila, poetas quienes en su forma autóctona tradicional llevarán a cabo un ritual en sus lenguas con traducción al español, y en reciprocidad los indígenas mexicanos representantes de las diferentes etnias presentes en el Enlace Equinoccio Huapalcalli 2011 realizarán el suyo propio. Una ceremonia que estará llena de emotividad.
          Y el lunes 21, se llevará a cabo el 1er Encuentro Indígena Latinoamericano, donde con la representatividad de las etnias indígenas mencionadas tendrán lugar mesas de trabajo en torno a la situación indígena.
Se continuará con mesas de lectura literaria en Tulancingo y el Valle del Mezquital.
Habrá presentaciones de los escritores en instituciones educativas de las diferentes entidades participantes.
Pachuca de Soto, días 18 y 19 de marzo. Al frente de la organización: la Red de Mujeres Mexicanas, A.C. a través de su presidente, Josefina Gómez Arceo, y la Unión Latinoamericana de Escritores.
Valle del Mezquital: Progreso – Mixquiahuala – Actopan – Ajacuba – Santiago de Anaya – Tula, del 22 al 25 de marzo. Al frente de la organización, CALIPEDIA, A.C., a través de su fundador, Jorge Antonio García.
En Tulancingo de Bravo 20, 21 y 22 de marzo. Al frente de la organización, la Unión Latinoamericana de Escritores ULatE y Culturalcingo, A.C., a través de su presidente, Cristina de la Concha.
En Huapalcalco, 20 de marzo. Al frente de la organización, el Consejo Pro Difusión de la Cultura Prehispánica, A.C., a través de la coordinadora de Huapalcalli 2011, Ma. de Jesús Villegas.
En Huapalcalco, 21 de marzo. Al frente de la organización, la Red de Organizaciones Civiles REDOSC HIDALGO 84, a través de su presidente, Jorge Echeverría Merlo.

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1er. Encuentro Indígena Latinoamericano

por el derecho a la memoria

21 de Marzo Tulancingo, Hgo.
En el Marco del
6to. Equinoccio Enlace HUAPALCALLI 2011
20 de Marzo Tulancingo, Hgo.
y del
3er. Encuentro Latinoamericano de Escritores.
18 al 25 de Marzo – Pachuca –Tulancingo y Valle del Mezquital.


El lunes 21 de marzo, estará llevándose a cabo el Foro del 1er Encuentro Indígena Latinoamericano que inicia en el Equinoccio Huapalcalli 2011 el día anterior en la zona arqueológica Huapalcalco con la Ceremonia Indígena Brasil-Perú-México.

            Con la participación de los representantes indígenas Eliane Potiguara de Brasil y Gloria Dávila de Perú, los líderes indígenas de etnias hidalguenses y de los estados de Jalisco, Oaxaca y Chiapas, en el Auditorio Ejidal de la Comunidad de Huapalcalco, Tulancingo, el Foro de este 1er Encuentro Indígena Latinoamericano, organizado por la Red de Organizaciones de la Sociedad Civil REDOSC HIDALGO 84, tendrá lugar con el objetivo de promover y fomentar la articulación entre diversos actores de la cultura, líderes indígenas y defensores de los derechos humanos nacionales e internacionales a fin de que los trabajos y acuerdos productos del primer encuentro indígena tengan una proyección y difusión a nivel nacional e internacional.
Jorge Echeverría, presidente de la REDOSC expresó que este foro, que se realiza en colaboración con el Consejo Pro Difusión de la Cultura Prehispánica Huapalcalli, A.C., Enlace Ciudadano de Mujeres Indígenas de Sta. Ana Tzacuala In Yólotl, la Unión Latinoamericana de Escritores ULatE, Culturalcingo, A.C., y las asociaciones miembros de la REDOSC HIDALGO 84, tendrá, asimismo, el propósito de construir la Primera Agenda Indígena de Hidalgo a través del análisis y reflexión de la nueva Ley de Derechos y Cultura Indígena para el Estado de Hidalgo, que fuera aprobada en diciembre del 2010, y el de intercambiar experiencias, conocimientos, prácticas y saberes, con los pueblos participantes y de establecer mecanismos de colaboración futura de un amplio grupo de actores sociales estatales, nacionales e internacionales a fin de que este espacio sea un lugar sagrado que promueva  interrelaciones sociales para el debate amplio e incluyente.
El 1er Encuentro Indígena Latinoamericano finalizará, en presencia de 60 escritores procedentes de México, Brasil, Argentina, Chile, El Salvador, Nicaragua, Estados Unidos y el estado de Hidalgo, participantes del 3er Encuentro Latinoamericano de Escritores, con la lectura de la DECLARACIÓN INDÍGENA HUAPALCALLI 2011 que emane de este encuentro.
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Eliane Potiguara en México
la activista brasileña participará en el GRAN ENCUENTRO LATINOAMERICANO INDÍGENA LITERARIO HIDALGO 2011

Eliane Potiguara, poeta y activista indígena, estará en México para participar en el Gran Encuentro Indígena Literario Latinoamericano Hidalgo 2011: el 1er Encuentro Indígena Huapalcalco, el 3er Encuentro de Escritores Pachuca Tulancingo Valle del Mezquital y el 6º Equinoccio Enlace Huapalcalli.
Eliane Potiguara, quien, para el Premio Nobel de la Paz, fuera incluida entre 1000 mujeres de todo el mundo en 2005, es escritora indígena, poeta, profesora, activista, formada en letras con licenciatura en Educación.
Fue elegida una de las 10 Mujeres del Año 1988 en Brasil, participó por una década en la elaboración de la Declaración Universal de los Derechos Indígenas en la ONU en Ginebra, recibió el título de Ciudadana Internacional por la Comunidad Baharí. Como escritora fue premiada por el Pen Club de Inglaterra y el Fondo Libre de Expresión (USA) por su libro La Tierra es la Madre del Indio.
Con esta trayectoria en derechos humanos e indigenismo, la activista brasileña participará, asimismo, en la Ceremonia Indígena, junto con la poeta peruana indígena Gloria Dávila y los representantes indígenas hidalguenses y de los estados de Jalisco, Chiapas y Oaxaca, el domingo 20, en el 6º Equinoccio Huapalcalli, en la comunidad de Huapalcalco, en la zona arqueológica, frente a la pirámide del "Lugar de la casa de madera", donde "el sol y la luna se atan", en un acontecimiento sin precedentes, lleno de emotividad, ceremonia de sello de amistad indígena entre estos países, Brasil, Perú y México.
Este 1er Encuentro Indígena Latinoamericano Huapalcalco 2011 continuará el lunes 21, con un foro indígena en el Auditorio Ejidal de Hualpalcalco donde la activista presentarán una ponencia titula "Mujeres en la Construción y Preservación de la Cosmologia Indígena brasileña" y dialogará con los indígenas mexicanos sobre su experiencia en este ámbito. El evento concluirá por la tarde del lunes para reunirse, posteriormente, con los participantes del 3er Encuentro Latinoamericano de Escritores a festejar el Día Internacional de la Poesía.
Por otro lado, la poeta brasileña participará en las mesas de lectura del 3er Encuentro de Escritores Pachuca Tulancingo y Valle del Mezquital, así como en diversas instituciones educativas incluidas en el programa, con lectura de sus textos y la presentación de su libro METADE CARA, METADE MÁSCARA.

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